Que no te agoten
Ética, valor, re
sponsabilidad, compromiso con la historia y tu público, independencia de todo lo demás y trabajo duro. Es lo que nos dicen que hay que echar a la olla para cocinar buen periodismo.
Si queremos que se mantenga al dente y los ingredientes den lo mejor de sí mismos, quizá el secreto esté en Hammett: un buen fondo para no acabar tomando por cierto lo que no lo es, simplemente porque uno se cansa de no creer.
Lúcida novela negra para tiempos oscuros. Trallazos de sentido común y de conciencia sin pamplinas.
“Lo esencial es no dejar que le agote a uno. Cuando se la pesca en una mentira, lo confiesa y sale con otra mentira, y cuando se la coge en esta, lo reconoce y sale con una tercera, y así sucesivamente. La mayor parte de las personas, se desaniman cuando las han cogido en tres o cuatro mentiras descaradas y acaban por decir la verdad o por callarse. Mimi (*) no. Ella sigue ensartando embustes, y hay que andarse con ojo, porque puede uno llegar a creerla, no porque parezca que está, al fin, diciendo la verdad, sino sencillamente porque uno se cansa de no creerla” .
(*) Sustituir a Mimi por ese o esa en quien estás pensando.
Dashiel Hammett. El hombre delgado (1934)
deja un comentario