Historias destiladas

Que no te agoten

Posted in imprescindibles, libros, Periodismo by Cristina Vera Peinado on febrero 26, 2012

Ética, valor, rePortada de El Hombre delgadosponsabilidad, compromiso con la historia y tu público, independencia de todo lo demás y trabajo duro.  Es lo que nos dicen que hay que echar a la olla para cocinar buen periodismo.

Si queremos que se mantenga al dente y los ingredientes den lo mejor de sí mismos, quizá el secreto esté en Hammett: un buen fondo para no acabar tomando por cierto lo que no lo es, simplemente porque uno se cansa de no creer.

Lúcida novela negra para tiempos oscuros. Trallazos de sentido común y de conciencia sin pamplinas.

“Lo esencial es no dejar que le agote a uno. Cuando se la pesca en una mentira, lo confiesa y sale con otra mentira, y cuando se la coge en esta, lo reconoce y sale con una tercera, y así sucesivamente. La mayor parte de las personas, se desaniman cuando las han cogido en tres o cuatro mentiras descaradas y acaban por decir la verdad o por callarse. Mimi (*) no. Ella sigue ensartando embustes, y hay que andarse con ojo, porque puede uno llegar a creerla, no porque parezca que está, al fin, diciendo la verdad, sino sencillamente porque uno se cansa de no creerla” .
(*) Sustituir a Mimi por ese o esa en quien estás pensando.

Dashiel Hammett. El hombre delgado (1934)

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Lo que el viento se llevó (impresiones sobre Los Imperfeccionistas)

Posted in libros, Periodismo by Cristina Vera Peinado on septiembre 27, 2010

El grueso de mi panda de “plumillas” ha disfrutado “Los Imperfeccionistas”. El libro de Rachman retrata -con amor al oficio, ingenio y gracia-  cómo nos sentimos y qué echamos de menos los periodistas nacidos antes de los 80. Si no eres ” del gremio” -o andas en la veintena-, puede que no te diga gran cosa. Si lo eres, impepinablemente te trinca como una mítica charla de barra (lúcida, tierna y canalla) sobre los buenos viejos tiempos.

El problema, a mi juicio, es que no hablamos de una conversación, ni siquiera de un reportaje o de un relato breve. Se trata de una novela, y en ese formato este agridulce “Me duele el periodismo” alimenta pero no sacia.

Los Imperfeccionistas es entretenido, de lectura rápida, con personajes entre los que reconoces de inmediato tu particular “fauna” de la Redacción. Está salpicado de grandes frases cortas, aunque no tan breves y letales como las de la mejor novela negra, y el texto rezuma cariño (mezclado con esa imprescindible dosis de cinismo que te salva el pellejo).

Te lo compro para recordar entre compañeros lo que se ha perdido por el camino, aunque para saber cómo estamos me quedo con cualquier gesto, frase o acción de Gus (Augustus Haynes) en la 5ª de The Wire (imprescindible la entrevista de Pedro Alzaga a David Simmon).

PD: Para ratificar que tan inevitable es amar el periodismo como recelar de que tu hijo lo haga, me valen los dos.